Este sábado después de varios meses empezaron a tomar posesión de los nuevos locales, los locatarios del mercado campesino del puerto de Frontera iniciaron a pasar sus cosas al nuevo inmueble, donde mencionan la designación fue injusta pues mientras a la mayoría les dieron los locales más pequeños otros resultaron beneficiados con los locales más grandes y mejor posicionados, pues en la gran mayoría no hay ventilación.
En un recorrido realizado por el nuevo inmueble pudimos notar que muchos locales son demasiado pequeños donde no caben los utensilios de los comerciantes como es el caso de esta persona que nos muestra lo pequeño que es su local.
En otros las cortinas metalizas no sirven o están dañadas, pues ya cerradas no las pueden volver a abrir y si las abren no las pueden cerrar nuevamente, de igual manera muchos locales se están descascarando por la pésima calidad de material utilizado en la construcción del mismo, por lo que algunos locatarios han decidido reparar en cuanto a sus posibilidades para poder empezar a laborar de nueva cuenta.
Y es que Jorge Zurita y Guadalupe Izquierdo vieron la obra del mercado campesino como una caja chica de la cual obtener recursos tanto durante su construcción como en la designación de los locales, donde han mencionado algunos locatarios que los más grandes y mejor acondicionados fueron vendidos.




