La Ciudad y Puerto de Frontera, fundada en 1815, resalta en la historia del estado de Tabasco, pues en el siglo 19 llegó a tener dos importante fábricas, la de aceite que se quemó alrededor del año 1974, pero que muchos años antes ya se había creado la Fábrica de Jabón la Hormiga y Grijalva y que los años 80 del mismo siglo fracasó, pero en 1983 también llegó a potencializar la economía la Empacadora de Camarón que operaba la empresa “Planta Pesquera Tabasqueña”, pero que se fue a la quiebra en 1987.
La primer fabrica que se estableció en la ciudad de Frontera fue la de Jabón la Hormiga y Grijalva en la primera década del siglo pasado, donde además del jabón en barra para el lavado de ropa, también se fabricaba el Jabón de tocador Castilla y Violeta, manejada por los hermanos Ponce Narváez, que posteriormente fue cambiando de dueños hasta la década de los 70 que por fin cerró sus puertas y su edificio, que aún conserva su fachada en la calle Francisco y Madero, entre Reforma y Grijalva, se ha convertido en peligro para las familias.
Otras de la fabricas que también trajo economía a Frontera, fue la de Acetite de Coco “Rio Grijalva”, que se fundó a finales de la década de los 60 y que procesaba toda la producción de coco del estado de Tabasco, ubicada en la esquina que forman las Calle Grijalva y Madero, pero que el 30 de diciembre de 1972 un voraz incendio la consumió, luego fue restablecida en la ciudad, pero por pleitos entre caciques copreros terminaron con ella, luego vino el Amarillamiento Letal que acabó con la mayoría de la producción coprera de Tabasco.
Años mas tarde, casi a mediados de las décadas de los 80 del siglo pasado se construyó al norte de Frontera a un costado del Muelle Pesquero, la moderna “Planta Pesquera Tabasqueña”, que generaba cerca de 300 empleos directos y mas de 500 de manera indirecta, pues aquí se procesaba el camarón de línea que se exportaba hacia el extranjero, por lo que aquí diariamente arribaban decenas de barcos camarones y el gobierno genero una flotilla de barcos para la pesca del camarón siete barbas, que le daba vida a este puerto.
Para el arribo de las embarcaciones se construyó un muelle de tubos y madera, donde aún existe la tubería oxidada y ya en este siglo en el 2011, la Administración Portuaria Integral de Tabasco (Apitab), mando a construir un Helipuerto, que nunca funciono al no poder lograr los permisos para sus operaciones.
Hoy esta moderna Planta Pesquera que fue un impulso de la economía, no solo del municipio de Centla, sino del estado de Tabasco, está convertida en ruinas y en refugios de malvivientes, en unos terrenos que pertenecen a la Apitab y a orillas del caudaloso Rio Grijalva.




