Existe la creencia que en gobiernos de la 4T debería de imperar siempre la cercanía con el pueblo, su gente, esa que le dio la confianza en los comicios pasados, también que el respeto a los derechos humanos sería la premisa constante así como el respeto de la dignidad humana, todo eso en Tabasco, lugar y bastión de la 4T, dónde hoy existen gobiernos de mayoría morenitas, un congreso con una absoluta mayoría y el gobernador que encontró en este último su centro y cede de serviles al poder.
Ejemplos hay muchos, la ley anti chatarra es uno y la ley garrote es otro, hoy hablaré de esta, una ley que en esencia sirvió para modificar diversos artículos del código penal y endurecer las penas a las personas, líderes y sindicatos que se organizarán en el estado para obstruir vías de comunicación o que tuvieran algún daño a los terceros al otro grueso de la población, por supuesto que los principios de la 4t no existieron cuando la aprobaron a mediados del 2019, desde ese momento diversas voces de la sociedad civil levantaron la mano en contra de una ley que a todas luces parecía ser de un estilo del Porfiriato.
También los contrarios los diputados de otras bancadas, interpusieron recursos en contra de esta, pero el gobierno junto con los diputados al servicio de este, nos dijeron que no iban a dañar las manifestaciones pacíficas y que no afectarían los reclamos que se suscitaran, y la gente les creyó, así paso más del año y seguía por una parte los procedimientos que iniciaron los diputados de oposición y por otra una sociedad que de vez en cuando nos acordábamos que había un instrumento del estado de estas dimensiones, si no fue que a finales del 2020, justo en una pandemia que generó pérdidas económicas a la sociedad tabasqueña y a los mexicanos, en medio de una crisis ambiental llegaría la joya de la corona las inundaciones.
En Centla la zona de los pueblos, la más pobre, y olvidada fue la que más sufrió los estragos de una pésima planeación y una mula actuación por parte de nuestros gobiernos, la gente sin nada más que la esperanza que el presidente o alguien los escuchara salió primero a solicitar ayuda con los diversos secretarias y al no tener respuestas segundo a las carreteras con la esperanza que llegara alguien a decirles que sí, iban a ser censados, y que si a todos les iba a tocar, la historia ya la conocemos, diversos enfrentamientos, gente herida, como si se tratara de delincuentes y de los más peligrosos.
A la par los diputados de oposición algunos siguieron levantando la voz, otros ni siquiera sé sabía de ellos, pero también por otro lado seguían los recursos en la SCJN, y está después de analizar lo que decían los artículos les dio abajo, aunque no a todos al menos hicieron que una esperanza existiera, de ello hablaremos hoy. La pregunta que sigue es ¿Y los heridos qué?




